Poesía

Tres poemas de Audre Lorde

Traducida por primera vez al español

Tomados del libro Quién dijo que era fácil (Zindo & Gafuri), antología que incluye poemas escritos en la adolescencia hasta fines de los años 80 de la escritora afroamericana, activista y feminista nacida en Harlem en 1934.  

Audre Geraldine Lorde (1934-1992) fue una poeta, ensayista y oradora afroaestadounidense feminista, lesbiana e incansable activista por los derechos civiles. Graduada en literatura y filosofía, Lorde fue también docente universitaria, bibliotecóloga y madre de dos niños. Durante toda su vida asumió su poesía como una forma de exploración de todas esas identidades pero también como modo de expresar en forma radical su lucha contra la homofobia, el machismo, el racismo, el clasismo y demás injusticias sociales que destacan en su obra como ejes temáticos característicos. Fue cofundadora de la editorial de mujeres negras The Kitchen Table y codirectora del periódico lésbico Chrysalis; dueña de un poderoso magnetismo y una fuerza avasallante, su militancia feminista inspiró a muchas generaciones y aún lo sigue haciendo. Poco antes de su muerte, durante una ceremonia africana de bautismo, Lorde tomó el nombre de Gamba Adisa, que quiere decir: “Guerrera: la que se hace comprender”.


Tomados del libro Quién dijo que era fácil (Zindo & Gafuri) con traducciones de María Eugenia Soler y Gabriela Raya, tres poemas a continuación:


 


 


 


 


Eco


 


Me escucho


atrapada en la sequía                      suplicando


al viento


seco como la tierra sin lluvia


llorando amor


en una lengua de falso trueno


mientras mi amor espera


una trampa sembrada


en la puerta de mi casa


una boca llena de dientes perfectos


seguros de su fuerza sobre el hueso


espera


para tragarme entera


y atravesarme


como ecos de risas sin sombras.


 


Un amor           silencioso cuelga


en la puerta de mi casa


una sábana de seda y ladrillos


rasgada en el sol.


 


 


 


 


 


Las abejas


 


En la calle afuera del colegio


lo que los chicos aprenden


los posee.


 


Tres chicos gritan y tiran piedras


a un enjambre de abejas   atrapado


entre la ventana del comedor y una chimenea


las piedras furiosas raspan el metal.


 


Las abejas están distantes   y lentas


para defenderse. Pican a un chico y se


acelera la destrucción.


 


Llegan los guardias escolares con


largos palos en la mano


avanzan hacia la colmena


rompen las ya casi terminadas


celdas de cera   miel fresca


gotea de los palos de escoba


pequeños pies   se convierten


en expertos en pisotear las abejas que caen como lluvia


en el pavimento.


 


Curiosas y apartadas   las chicas


miran con fascinación   aprenden


lecciones secretas   una pisa


lo que queda del zumbido débil 


para curiosear el rincón vacío


"¡Podríamos haber estudiado cómo hacer miel!"


intenta comprender


su propia destrucción.


 


 


 


 


 


Quién dijo que era fácil


 


Tiene tantas raíces el árbol de la rabia


que a veces las ramas se quiebran


antes de dar frutos.


 


Sentadas en Nedicks


las mujeres se jutnan antes de marchar


hablan sobre las chicas problemáticas


que contratan para ser libres.


Un empleado casi blanco ignora


a un hermano que espera para atenderlas primero


y las damas no se dan cuenta i rechazan


los pequeños placeres de su esclavitud.


 


Pero yo que estoy limitada por mi espejo


como por mi cama


veo la causa en el color


como también en el sexo.


 


y me siento acá preguntándome


cuál de mis yoes sobrevivirá


a todas estas liberaciones.


 


 


 


 


 


 

Artículos relacionados

Paula Peyseré: “Un poema necesita tiempo”

La poeta, autora de libros como Las afueras (Siesta) y Los ejemplos (Caleta Olivia), es también docente en talleres literarios. Con ella continuamos nuestra nueva serie de entrevistas: Depósito de poetas.

Dos poemas de Carmen Ollé

Dos poemas de Noches de adrenalina, de Carmen Ollé, publicado por Nebliplateada.

El arte de perder: tres poemas de Mirta Rosenberg

Tomados de la edición de Editorial Pre-Textos, compartimos tres piezas de la poeta, traductora y editora argentina fallecida en 2019.

Marina Tsvietáieva y su obra maestra escrita en “la más horrible lengua”

Damián Tabarovsky presenta y traduce El muchacho (Mansalva), escrito “en un francés extraño, por momentos anómalo, como si Tsvietáieva hubiera inventado una lengua dentro de la lengua”.

Un gato, tres poemas de Leonard Michaels
¿Qué no se ha escrito sobre estos animales sagrados? Estas pequeñas epifanías del escritor estadounidense revelarán aún más posibilidades.
Tres poemas de E.E. Cummings

En Hace tanto que mi corazón no está con el tuyo (Llantén), Tom Maver traduce al poeta estadounidense nacido en 1894.

Un náufrago jamás se seca

Llega la edición aumentada de la poesía reunida de Fabio Morábito por Gog & Magog, de la que compartimos tres poemas. 

×
Aceptar
×
Seguir comprando
Ver carrito
0 item(s) agregado tu carrito
×
MUTMA
Seguir comprando
Checkout
×
Se va a agregar 1 ítem a tu carrito
¿Es para un colectivo?
No
Aceptar