Un gato, tres poemas de Leonard Michaels
Miércoles 07 de enero de 2026
Por Leonard Michaels. Traducción de Patricio Grinberg.
Poemas sobre gatos hay muchos, y acaso pocos reinos más atendidos que el felino en la literatura. En el nuevo libro de Editorial Bikini Ninja, Un gato, no nos encontraremos con Natsume Soseki ni con Olga Orozco, sino con el estadounidense Leonard Michaels, autor de novelas y libros como Escribir sobre mí (Zindo & Gafuri).
Nacido en Nueva York en 1933 y fallecido en 2003, Michaels fue un escritor y profesor universitario de origen judío-polaco. Publicó también cuentos, y su novela The men’s club fue llevada al cine.
A continuación, compartimos tres de sus poemas:
Igual que con una obra de arte, nunca terminás
de entender por completo a un gato. Esto
también se aplica a otras cosas, pero su
misterio rara vez resulta fascinante, y nunca
sentimos el deseo de poseerlas. La gente corre
hacia una casa en llamas, arriesgando su vida,
para salvar una pintura o un gato.
Un gato siempre te mira a los ojos, como si supiera
que los estás mirando con tus ojos. ¿Como si
supiera? Qué idea absurda. Un gato ni siquiera sabe
que tiene ojos, mucho menos que está viéndote con
sus ojos. Y sin embargo sabe, sabe.
Cuando amenazan con pelear, los gatos lanzan
quejidos que hielan la sangre: chillidos agudos y
lamentos miserables. Intuyen las heridas horribles
que van a infligir y sufrir, y ya las lamentan. De pronto
se callan. Mientras cada gato desea que el otro se
vaya, queda un silencio perturbador, cargado de
terrores innombrables