Poesía

Un poema de Thomas Bernhard

El año es como el año hace mil años

Autor de una veintena de novelas y otras tantas obras dramáticas -entre las que se cuentan El sobrino de Wittgenstein, Extinción o Sí-, el primer llamado del escritor austriaco fue la poesía y aquí compartimos algunos de sus intensísimos, desgarradores versos.

Autor de una veintena de novelas y otras tantas obras dramáticas -entre las que se cuentan El sobrino de Wittgenstein, Extinción o Sí-, el primer llamado del escritor austriaco fue la poesía y aquí compartimos algunos de sus intensísimos, desgarradores versos.


Se trata de un poema de Bajo el hierro de la luna, publicado junto a In hora mortis en edición de DVD Poesía, sello español, en el año 2000. La traducción es de Miguel Sáenz. Es él quien ha traducido casi la totalidad de su obra al español y quien escribe que, en sus años jóvenes, Bernhard acudía al llamado de la poesía. "Y hay motivos también para suponer que, aunque luego fingiera olvidarse de sus primeros poemas, la poesía jamás se olvidó de él".


 


 


El año es como el año hace mil años,


llevamos el cántaro y golpeamos el lomo de la vaca,


segamos sin querer saber nada del invierno,


sin saber nada bebemos mosto,


pronto habremos sido olvidados


y los versos se desharán como nieve ante la casa.


 


El año es como el año hace mil años,


miramos al bosque como establo del mundo


mentimos y tejemos cestos para peras y manzanas,


dormimos mientras nuestras botas sucias


se descomponen ante la puerta de la casa.


 


El año es como el año hace mil años,


no sabemos nada,


no sabemos nada del ocaso,


de las ciudades hundidas, de la corriente


en que se ahogaron hombres y caballos.


 


 


 


BONUS TRACK


El arranque de In hora mortis.


 


Salvaje crece la flor de mi cólera


y todos ven cómo la espina


atraviesa el cielo


y gotea la sangre de mi sol


crece la flor de mi amargura


de esta hierba


que lava mis pies


mi pan


oh Señor


la flor necia


que se ahoga en la rueda de la noche


la flor Señor de mi trigo


la flor de mi alma


despréciame Dios


estoy enfermo de esa flor


que se abre roja en mi cerebro


sobre mi pena.


 


...

Artículos relacionados

Un gato, tres poemas de Leonard Michaels
¿Qué no se ha escrito sobre estos animales sagrados? Estas pequeñas epifanías del escritor estadounidense revelarán aún más posibilidades.
Tres poemas de E.E. Cummings

En Hace tanto que mi corazón no está con el tuyo (Llantén), Tom Maver traduce al poeta estadounidense nacido en 1894.

Un náufrago jamás se seca

Llega la edición aumentada de la poesía reunida de Fabio Morábito por Gog & Magog, de la que compartimos tres poemas. 

Cuatro poemas de Gonzalo Millán

Editorial LOM publica una antología que recoge lo mejor de la obra de uno de los poetas más relevantes de la poesía chilena y latinoamericana contemporánea.

Tres poemas de Ryūnosuke Akutagawa

Presentados por Alejandra Kamiya, Editorial Duino publica poemas del escritor japonés en Detrás del bambú, una antología poética bilingüe. Este viernes, a las 19, la autora lo presentará en la librería en el ciclo "El material existente", con entrada libre y grat…

Tres poemas del Premio Nobel Jon Fosse

Editorial Sexto Piso reúne en dos volumenes la poesía completa del noruego, ganador del Nobel en Literatura de 2023. 

Tres poemas de Charles Simic

Uno de los mayores poetas contemporáneos en lengua inglesa y autor de luminosos ensayos. Tomados de Acércate y escucha (Vaso roto).


  

×
Aceptar
×
Seguir comprando
Ver carrito
0 item(s) agregado tu carrito
×
MUTMA
Seguir comprando
Checkout
×
Se va a agregar 1 ítem a tu carrito
¿Es para un colectivo?
No
Aceptar