Echame hinojo
Martes 18 de febrero de 2014
En su tercera entrega como curadora de poesía, Ana Porrúa elige al bonaerense Fabián O. Iriarte, autor de Maldita equis y La intemperie sin fin. "Admiro su clasicismo peculiar que es, a la vez, un modo de deleitar y escandalizar la poesía".
Selección por Ana Porrúa.
Escuché por primera vez “Finocchio nel fuoco”, cuando Fabián O. Iriarte (Laprida, 1963) lo leyó en el Festival “Poesía, de acá” de 2011, en Mar del Plata. En esa oportunidad explicó también que en la Edad Media, la Inquisición tiraba hinojos al fuego cuando quemaba a un homosexual para depurar su alma, o lo cubría con hinojos frescos para que el fuego trabaje más tiempo sobre su cuerpo y extienda el sufrimiento. El tono que usó para leerlo es el que se desprende del poema: ironía, pero sobre todo desafío. El desafío de un hereje contra todas las santas inquisiciones. Un desafío desbordado (aunque el verso corto, aunque la rima casi infantil), ¿un nuevo tono? No, porque el desenfado es la piedra desde la que salta la poesía de Fabián Iriarte, siempre. Que se entienda, no hablo de temas sino de tonos e incluso, de una posición de campo. Desenfado para leer con la obsesión por la cita que le es propia, la poesía, toda la poesía. No quiero decir que sea un poeta ultra moderno, un destructor de rituales de la razón o el sentimiento. Vuelvo a los tonos: desenfado, pero también sutileza, siempre. Un desenfado sutil o una sutileza desenfadada, como en “Trece modos de mirar a un destinatario” (que envía a “Thirteen Ways of Looking at a Blackbird” de Wallace Stevens). Y en ese cruce, para mi, en el que la ironía es un hilo visible, está lo clásico de la poesía de Fabián Iriarte (clásico como quien dice Catulo, pero también Shakespeare o John Donne, y sobre todo el Modernism anglosajón). Admiro ese clasicismo peculiar que es, a la vez, un modo de deleitar y escandalizar la poesía.
Algunos de los libros de Fabián Iriarte son: guaridas de huir el mundo (2000), La intemperie sin fin (2001), con sutiles artimañas (2005), Maldita equis (2009), la mudanza (2009), Devoción por el azar (2010), Cuentas por saldar (2010), La caja P. (2012), Litmus Test (2013).
Finocchio nel fuoco
Echame hinojo, echame más hinojo
que si no, me enojo
Si no,
verás el brillo de mis ojos
y la furia encendida de rojo
Echame un poco más, echame
un manojo
grande de hinojo
¡O te cojo!
(de la antología Poesía gay, 2011)
VIII. Trece modos de mirar a un destinatario
Llámame mirlo, llámame ruiseñor desatado, llámame agüero negro y
amarillo. Círculo sin principio ni fin. Promesa desencadenada. Un no
infinito. Finitud del verbo. Otro que permanece callado y a tientas. Eslabón
perdido. Atado al inevitable decurso de su hado. Domicilio desconocido.
Opacidad del misterio. Uno más en la larga serie de la tradición
epistolar. Lírica inconclusa. Manuscrito de dudoso valor.
(de con sutiles artimañas, 2005)