Tres poemas de Ida Vitale

Miércoles 20 de marzo de 2024
Caballo Negro acaba de publicar Disidencias leves, antología poética de la escritora uruguaya.
Ida Vitale nació en Montevideo, Uruguay, en 1923. En 1974 el exilio político la llevó a México, desde donde regresó a su país natal diez años más tarde. En 1989 se trasladó a Estados Unidos, allí vivió durante dos décadas, hasta que regresó, ya definitivamente, a Montevideo.
Autora de decenas de libros, su extensa y particular obra poética y narrativa fue reconocida con premios como Octavio Paz (2009), Reina Sofía (2015) y Cervantes (2018).
También docente, ensayista, traductora y crítica literaria, resulta una figura insoslayable de la literatura latinoamericana.
El puente
La muerte es la menor distancia
ntre los sueños,
el cálculo más breve,
el gesto sin torpeza.
Los amantes que cierran
las puertas como noches
para darse sus vidas
lo saben, mientras hunden
en la espuma del gozo
apenas pensamiento,
terror apenas dicho.
Lo saben pero piden
seguidamente treguas
para cavar sus túneles
entre sordas memorias.
En tanto, el puente aguarda
de luz a luz tendido,
pacientemente fácil,
su paso de fantasmas.
Oro es tiempo
Pago con oro
la plata azul del pez,
el jade de la arveja,
el moscatel entrado en el otoño.
La centelleante cúpula
del tiempo
se amoneda y llueve
y no es amor
y es la muerte de Dánae,
sin duda.
Pago con oro
en polvo y cenizas
contra mí misma.
Justicia
Duerme el aldeano en un colchón de heno.
El pescador de esponjas descansa
sobre su mullidísima cosecha.
¿Dormirás tu, en lenta flotación,
sobre papel escrito?