Poesía

Tres guiones de poemas de Daniel Durand

Tomados de El cielo de Boedo (Caleta Olivia), compartimos algunas piezas del poeta entrerriano.

“Leer El cielo de Boedo –que incluye poemas de Du Fu- es un raro caso de contemplación urbana”, escribe Marcelo Cohen en la contratapa de la reedición de Caleta Olivia. “Cuando uno termina de leerlo, es otro: conoce mejor unas cuantas cosas y el arco de la percepción se la ampliado”.

Compartimos tres poemas, a continuación, de la sección “Guiones de poemas”:


tarde de noviembre nada puede detenerse

luz: último fulgor solar en la tarde lluviosa

poeticidad: la del pasado

tono: qué tono ni que tono, el tono del teléfono artificiosidad: la del cuarto muñeco intencionalidad: escapar

velocidad: la del segundero del reloj de cocacola

sensaciones: la del enfrentamiento entre turbio río cálido

del litoral contra helado lago cristalino del sur

estado del observador: desesperante más dos atados de marlboro

más tres pajas más tres llamados telefónicos

color: la línea oscura del vino entre los labios posición del ojo: hundidos en el fondo del cerebro

hambre: no, agujeros deseo: el regreso a septiembre música: navegando los mares de queso, de Primus momento de escritura: nochecita bien: no, siempre el mal verdad: otro muñeco belleza: si, la del avestruz



desesperante domingo

lunes de lluvia

música: nada

sonidos: llanto intermitente, gotear de un toldo rojo, martillazos

en la carne.

sensaciones: el sujeto está enamorado y sin dinero colores: lila de la divinidad, mostaza de la tierra efecto: ciudad que nos desconoce, fría, centelleante.

estilo: no se pronuncian las palabras intención del texto: no se sabe, desperdicios, mecanismo irreparable

bien: todo

verdad: toda

belleza: Sí, insoportable



tarde calurosa de otoño.

velocidad: cero, solo sonidos rápidos e intermitentes de una avenida.

intención del texto: «el lienzo» con desgarrón auditivo.

color: amarillos cremosos y grises de refracción que engendrarán

la oscuridad.

posición del ojo: media altura, enfocando hacia los cielos bajos

del fondo, con estetizada interferencia de árboles y torres.

estado del observador: luego de una larga siesta que se acopla sin

pausas al desgano de la noche.

hambre: no

deseo: de continuidad

estilo: descripción subjetiva con poeticidad objetiva, exuberancia

congelada

verdad: ninguna

bien: ninguno

belleza: toda

Artículos relacionados

Tres poemas de Juana Bignozzi

Adriana Hidalgo publica el segundo volumen de la obra completa de la poeta argentina.

Una puerta a la poesía de la China clásica

Compartimos tres poemas de Tengo vino, luna y flores, una antología que nos acerca a la poesía de la China clásica a través de la mirada y la traducción de Édgar Trevizo.

Paula Peyseré: “Un poema necesita tiempo”

La poeta, autora de libros como Las afueras (Siesta) y Los ejemplos (Caleta Olivia), es también docente en talleres literarios. Con ella continuamos nuestra nueva serie de entrevistas: Depósito de poetas.

Dos poemas de Carmen Ollé

Dos poemas de Noches de adrenalina, de Carmen Ollé, publicado por Nebliplateada.

El arte de perder: tres poemas de Mirta Rosenberg

Tomados de la edición de Editorial Pre-Textos, compartimos tres piezas de la poeta, traductora y editora argentina fallecida en 2019.

Marina Tsvietáieva y su obra maestra escrita en “la más horrible lengua”

Damián Tabarovsky presenta y traduce El muchacho (Mansalva), escrito “en un francés extraño, por momentos anómalo, como si Tsvietáieva hubiera inventado una lengua dentro de la lengua”.

×
Aceptar
×
Producto agregado a carrito
Seguir comprando
Ver carrito
0 item(s) agregado tu carrito
×
MUTMA
Seguir comprando
Checkout
×
Se va a agregar 1 ítem a tu carrito
¿Es para un colectivo?
No
Aceptar