Tres guiones de poemas de Daniel Durand
Miércoles 10 de junio de 2026
Tomados de El cielo de Boedo (Caleta Olivia), compartimos algunas piezas del poeta entrerriano.
“Leer El cielo de Boedo –que incluye poemas de Du Fu- es un raro caso de contemplación urbana”, escribe Marcelo Cohen en la contratapa de la reedición de Caleta Olivia. “Cuando uno termina de leerlo, es otro: conoce mejor unas cuantas cosas y el arco de la percepción se la ampliado”.
Compartimos tres poemas, a continuación, de la sección “Guiones de poemas”:
tarde de noviembre nada puede detenerse
luz: último fulgor solar en la tarde lluviosa
poeticidad: la del pasado
tono: qué tono ni que tono, el tono del teléfono artificiosidad: la del cuarto muñeco intencionalidad: escapar
velocidad: la del segundero del reloj de cocacola
sensaciones: la del enfrentamiento entre turbio río cálido
del litoral contra helado lago cristalino del sur
estado del observador: desesperante más dos atados de marlboro
más tres pajas más tres llamados telefónicos
color: la línea oscura del vino entre los labios posición del ojo: hundidos en el fondo del cerebro
hambre: no, agujeros deseo: el regreso a septiembre música: navegando los mares de queso, de Primus momento de escritura: nochecita bien: no, siempre el mal verdad: otro muñeco belleza: si, la del avestruz
desesperante domingo
lunes de lluvia
música: nada
sonidos: llanto intermitente, gotear de un toldo rojo, martillazos
en la carne.
sensaciones: el sujeto está enamorado y sin dinero colores: lila de la divinidad, mostaza de la tierra efecto: ciudad que nos desconoce, fría, centelleante.
estilo: no se pronuncian las palabras intención del texto: no se sabe, desperdicios, mecanismo irreparable
bien: todo
verdad: toda
belleza: Sí, insoportable
tarde calurosa de otoño.
velocidad: cero, solo sonidos rápidos e intermitentes de una avenida.
intención del texto: «el lienzo» con desgarrón auditivo.
color: amarillos cremosos y grises de refracción que engendrarán
la oscuridad.
posición del ojo: media altura, enfocando hacia los cielos bajos
del fondo, con estetizada interferencia de árboles y torres.
estado del observador: luego de una larga siesta que se acopla sin
pausas al desgano de la noche.
hambre: no
deseo: de continuidad
estilo: descripción subjetiva con poeticidad objetiva, exuberancia
congelada
verdad: ninguna
bien: ninguno
belleza: toda