Distopías en la mesa de novedades
Viernes 29 de mayo de 2026
Cuentos y novelas sobre futuros tenebrosos que respiran demasiado cerca del presente.
La inteligencia artificial, la hiperstición y el weird son algunas de las nuevas obsesiones de esta época, en la que varios escritores deciden distanciarse de la «literatura del yo» para mirar fijo la enorme oscuridad de un presente tecnológico que ya se torna incontrolable e incomprensible, respondiendo con una imaginación retorcida y un lenguaje que se disfruta a sí mismo cuando habla del terror.
Varias de las novedades que elegimos para recomendarles hoy pueden suscribirse a esta primera idea: la nueva novela de Juan Mattio por Caja Negra Editora, un segundo volumen de cuentos de Bora Chung y los relatos de Izumi Suzuki ponen sobre la mesa la distopía y la sombra pesadillezca del mañana. Por otro lado, Malas lenguas de Alan Pauls nos trae una voz que emerge también de lo tortuoso, en contraste con la búsqueda del Zen del libro de Alberto Silva.
Bora Chung
Alpha Decay
En esta colección de relatos de Bora Chung –el segundo volumen publicado en Alpha Decay tras el éxito de Conejo maldito– la desbordante imaginación de la autora nos arrastra a una espiral de horror psicológico, sátira mordaz y ciencia ficción despiadada. A través de ocho relatos, la autora explora con una lucidez implacable las grandes ansiedades de nuestro tiempo: la soledad en una era hiperconectada, la deshumanización impuesta por el capitalismo salvaje y la fragilidad de la existencia en un mundo donde cuerpos, mentes y hasta la propia realidad pueden ser reemplazados.
Un vehículo autónomo aprende a cuidar de un robot averiado en un planeta abandonado. Un matrimonio ordinario se desintegra ante la sospecha de que uno de los cónyuges no es quien parecía ser. La última nave de la humanidad se convierte en un festín caníbal. Un ascensor inteligente desarrolla un vínculo emocional con una anciana solitaria. En estos escenarios, los recuerdos pueden ser escaneados, la inmortalidad es una condena y la supervivencia exige actos impensables. La pregunta de qué nos hace humanos resuena en cada página, a menudo con una respuesta inquietante.
Esta colección no ofrece soluciones sencillas ni futuros esperanzadores, más bien funciona como un espejo lúcido y perturbador de nuestras propias distopías, una invitación a cuestionar la utopía prometida y a encontrar la humanidad en sus ruinas.
El zen, muni y yo
Alberto Silva
Bajo la luna
Un estudiante de filosofía e historia de la cultura en la Sorbona, antes formado por una educación jesuita, ahora en pasaje a una suerte de espiritualidad laica, conoce en seminarios de la universidad a un joven japonés que está en París prescindiendo del no poco dinero de su padre, burgués acomodado, coleccionista y pintor pretencioso. Takeshi Umehara ya ha pasado largo tiempo desligándose del destino familiar, primero en la India, luego aprendiendo a atender y a observarse sin reservas en el régimen de meditación del monasterio Zen de Hosshin-ji.
Son los años 60. El que ahora cuenta la historia bajo el solo nombre de “yo” (tú, en los diálogos) y Takeshi, que se gana la vida como ayudante mal pago de artistas cinéticos, abonan su amistad con caminatas por París, museos, lecturas de poesía, delicias de comida económica, amores pasajeros, informes de vida, inmersión en el estudio y desequilibrantes seminarios de los nuevos transformadores del pensamiento: Deleuze, Foucault, Bourdieu, Pierre Hadot; de todo lo cual se iniciará un camino conjunto con sentidos contrarios. Takeshi, hacia la recuperación del Zen en la cultura europea, y más tarde en la latinoamericana; y el narrador, que lo sigue y lo impulsa, hacia la práctica del Zen desde una cultura que Deleuze habría enaltecido como menor.
Alan Pauls
Literatura Random House
Alguien lee una biografía y se detiene en el nombre de un personaje secundario, que casi no volverá a aparecer. Para quien lee, sin embargo, ese nombre es la punta de un ovillo complejo, lleno de secretos y dobles fondos inconfesables, que comunica con un más allá inaudito. Narrada por una voz ácida, capaz del peor cinismo y la franqueza más desgarradora, Malas lenguas es una comedia amarga, a la vez frívola y arrebatada, sobre el arte tortuoso de contar una vida en un mundo signado por el interés, la falta de escrúpulos y las formas más estrafalarias de la promiscuidad sexual.
La nación de los sueños diurnos
Juan Mattio
Caja Negra Editora
Un fotógrafo de pueblo le da su archivo analógico con retratos familiares reunidos durante años a un programador perturbado para que alimente a una IA generativa. Las animaciones resultantes de este proceso, una serie de videos sexuales elaborados sin consentimiento, tendrán consecuencias de un alcance mayor que los evidentes dilemas morales implicados en la circulación clandestina de contenido falso. La concatenación de fuerzas tecnológicas y esotéricas desatadas por ese episodio alterará de manera definitiva la realidad, al hacer ingresar al mundo entidades extrañas hechas de una sustancia que los investigadores llamarán “materia hipersticional” y que recuerdan a los hrönir, réplicas o duplicados de objetos y seres perdidos descritos por Jorge Luis Borges en su cuento “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”.
Al retomar las obsesiones que ocupaban el centro de su anterior novela, Juan Mattio conforma una suerte de díptico en torno a la cultura digital, los territorios de la inteligencia artificial, la fragmentación de la memoria y las dinámicas oníricas. Si en Materiales para una pesadilla ya daba cuenta de la fragilidad ontológica de lo real, en La nación de los sueños diurnos Mattio profundiza en la crisis del sistema de verdad del que hoy somos testigos y se atreve a imaginar el colapso metafísico y civilizatorio que presagia.
Izumi Suzuki
Consonni
Aburridísima reúne siete relatos de ciencia ficción escritos en los años ochenta, por primera vez traducidos al castellano. Con humor ácido y sensibilidad extraña, Suzuki imagina futuros desbordados por el tedio, la tecnología y las tensiones de género. En un Tokio deshumanizado, en planetas remotos o en clubs de playa donde los muebles opinan sobre su vida amorosa, los personajes de estos relatos buscan formas de amar, resistir o simplemente distraerse del aburrimiento existencial.
Entre la distopía pop y el nihilismo punk, Suzuki reescribe la ciencia ficción desde una perspectiva crítica, feminista y profundamente irreverente. Más de tres décadas después, sus relatos siguen siendo una sacudida lúcida, una joya insólita que interpela desde los márgenes con furia visionaria.