Bellezas de colección
Viernes 13 de febrero de 2026
Novelas y sonetos recuperados, reediciones tapa dura y cartas desconocidas aguardan por sus lectores en nuestra mesa de novedades.
Si bien seguimos esperando los lanzamientos editoriales del 2026, la mesa de novedades se colmó de joyas irrepetibles, reposiciones y bellezas que los libreros eligieron destacar, y que nosotros desde nuestra vidriera del blog también queremos compartirles. Entre recién llegados y descubiertos, grandes nombres asoman en esta bandeja, esperando a esas lectoras y lectores que no solo gustan de leer, sino también de coleccionar objetos preciosos.
Hoy les traemos una edición ilustrada y tapa dura del libro más importante de Sylvia Plath, acompañada de los sonetos de Rilke, dos obras cumbre de la poesía del siglo XX. También aterrizaron por primera vez en la librería la correspondencia entre Marcel Proust y su editor, y una hermosa reedición de un importante libro-testimonio de Primo Levi, junto al reingreso de una novela fundamental de Willa Cather, para aquellos fanáticos de la literatura del sur estadounidense. Libros que, consideramos, toda biblioteca debería tener.
Sylvia Plath
Ilustraciones de Sara Morante
Nórdica Libros
Ariel, publicado póstumamente en 1965, iba a ser el segundo poemario de Sylvia Plath. Fue editado por su marido, el poeta Ted Hughes, quien modificó el manuscrito original para incluir varios de los poemas que Plath había escrito en las semanas que precedieron a su muerte, en febrero de 1963. El resultado es una de las cumbres de la literatura en lengua inglesa del siglo xx, con poemas tan célebres y comentados como «Olmo», «Ariel» o «Filo». Un libro legendario que ahora presentamos en la nueva traducción de Jordi Doce y con las ilustraciones de Sara Morante. Ariel resume todas las virtudes del estilo de Plath, de una intensidad expresiva y metafórica fuera de lo común, pero también cercano y lleno de delicadeza. Uno de los poemarios más influyentes de nuestro tiempo.
Mi Ántonia
Willa Cather
Alba Editorial
A los diez años Jim Burden pierde a sus padres y deja su Virginia natal para trasladarse a casa de sus abuelos en Nebraska. En el viaje conoce a Ántonia, cuatro años mayor que él, hija de una familia de emigrantes bohemios en busca de la tierra de las oportunidades. Nebraska podía representar aún, a fines del siglo XIX, ese sueño; pero los Burden llevan años asentados allí y, para ellos, que son de origen anglosajón y se consideran genuinamente «americanos», hay algo definitivamente espurio y «distinto» en las nuevas oleadas de inmigrantes escandinavos y centroeuropeos. El pequeño Jim descubre, pues, que, pese a ser vecinos, él pertenece a un mundo al que Ántonia no pertenece, y que el de ésta es infinitamente más precario y atribulado. Su amistad se impondrá, sin embargo, a los prejuicios de los hombres y a los golpes del destino; de la infancia a la madurez, será para ambos un referente necesario y un vínculo irrompible.
Mi Ántonia (1918) es una visión tan fidedigna como generosa de la América de los pioneros, «una celebración –como ha dicho Antonia S. Byatt- de la energía» pero «en la que quien sabe escuchar oye la resaca de la conciencia que nos dice que toda energía flaquea». Basada en recuerdos personales, es además una gran novela sobre la memoria y sus procesos, recreados y estilizados con la magistral técnica y sensibilidad de Willa Cather.
Los sonetos a Orfeo
Rainer María Rilke
Abada Editores
El mes de febrero de 1922 fue propicio para la poesía de Rilke: en tres semanas frenéticas quedaron completados dos de los poemarios más importantes del siglo XX: Las Elegías de Duino (publicadas recientemente en Abada) y Los sonetos a Orfeo, que surgieron de un arrebato de inspiración como consecuencia y culminación de aquéllas. Rilke se refiere a estos sonetos como un "don" o "regalo", y a esos días turbulentos de febrero como "una tormenta sin nombre, un huracán del espíritu".
Se ofrece aquí el poemario y las notas de Rilke, en edición bilingüe a cargo de Juan Barja, junto con un cuidadoso y lúcido trabajo hermenéutico de Patxi Lanceros realizado por partida doble: un extenso estudio introductorio y unas esclarecedoras glosas interpretativas a cada uno de los sonetos.
Si esto es un hombre
Primo Levi
Austral
Publicada en 1947, Si esto es un hombre surgió en la imaginación de su autor durante los días de horror en Auschwitz. Los campos de concentración y exterminio, más que resguardados por las alambradas y los guardias, lo estuvieron por su propia monstruosidad, que los hacía inconcebibles. Es la sobriedad del testimonio de Primo Levi, una víctima que no grita pero que arranca el grito de la garganta de su lector, lo que devuelve al horror su realidad y lo hace inteligible como una siniestra señal de peligro.
Correspondencia 1914 – 1922
Marcel Proust, Jacques Rivière
La uña rota ediciones
Por primera vez en castellano, la correspondencia entre Proust y su editor, "una de las más bellas que se conocen", donde se da cuenta del proceso de escritura y edición de En busca del tiempo perdido.
«Cuesta imaginar otra correspondencia que ofrezca un grado de visión y penetración tan diáfano en lo que ha dado en llamarse el campo literario. Los movimientos de Proust y Rivière son un testimonio de enorme valor de cómo funcionaba –y sigue funcionando hoy, en muchos aspectos– el mundo literario a principios del siglo xx: los favores, las enemistades, las estrategias de legitimación; la generosidad personal al margen de la obra, la concepción de los textos, los encargos, las prisas, los chismes y lo que se cuece en los mentideros; los retoques y las servidumbres a las que obliga la materialidad del texto –los recortes de los adelantos editoriales dan una idea de cómo Proust concebía las transiciones y de a qué concedía importancia y a qué no–; […] el recuento constante de los estados de salud respectivos: cómo Proust, enfermo y aquejado por múltiples dolencias, consecuencia del asma que padece, pero también de la automedicación desastrosa a la que se somete –estimulantes para trabajar y rendir mejor, barbitúricos y sedantes para descansar–, se preocupa por la salud de Rivière; cómo Rivière, sin darse cuenta, adopta ciertos rasgos estilísticos de Proust…
»Todo esto es sólo una muestra de lo que encontramos en estas cartas bajo el telón de fondo de una amistad y una complicidad intelectual que crecen desde el primer momento y terminan constituyendo, sin duda alguna, una de las mejores correspondencias literarias modernas.» Juan de Sola, del prólogo