Un volcán en la mesa de novedades
Viernes 13 de marzo de 2026
Directo de nuestra mesa de recepción , les traemos estas cinco explosiones literarias , imposibles de pasar por alto.
Como pequeñas erupciones volcánicas, estos libros emergen lentos y voraces en la librería, tomando material de los lugares más inesperados para volverse literatura. Un congreso de psicoanalistas lacanianos, las manzanas de Cézanne y una gran obra de Bach sirven como disparadores posibles para narrar una ficción, escribir un ensayo o novelar la historia.
Sucedida la explosión literaria, avanza el magma por la mesa de novedades y nos lleva a libros sensoriales e intensos. Elegimos mostrarles también una novela del maestro Junichiro Tanizaki, para sumergirnos en las aguas peligrosas de un triángulo amoroso, acompañada de las crónicas de viaje de James Salter, para adentrarnos en relatos apasionados desde los lugares más remotos del mundo.
En otros lugares
James Salter
Salamandra
Reconocido como uno de los grandes maestros de la ficción estadounidense por cimas literarias como Años luz o Juego y distracción, James Salter despuntó también como un virtuoso del reportaje y la crónica de viajes, géneros que cultivó a lo largo de su vida y cuyas piezas más significativas reunió él mismo en este volumen único, inédito hasta ahora. Observador curioso y abierto a todo tipo de encuentros, paisajes y azares, Salter logra fascinarnos con esta evocación sensual y apasionada de los sitios que visitó o donde residió en el curso de treinta años.
Con un estilo nítido, confesional y elegíaco que recuerda algunas de las páginas más brillantes de su narrativa, Salter captura la esencia de personas, lugares y momentos para ofrecernos, ya sin las máscaras de la ficción, una particular imagen de sí mismo como una persona dispuesta a adentrarse con idéntico fervor en los cementerios de París, los castillos del Loira, las pistas de esquí de los Alpes, el Japón de Mishima, el corazón de Colorado, la paz de los Cotswolds o el caos de los estudios de Hollywood. Un explorador incansable que seguía las huellas de los escritores que más admiraba y que no dejaba nunca de reflexionar sobre algunos de los aspectos básicos de la cultura, que son también asuntos recurrentes de su obra: la gloria y el heroísmo, la soledad, la grandeza del paisaje, la transitoriedad de las cosas, el amor, las mujeres, el sexo y el escándalo.
Arenas movedizas
Junichiro Tanizaki
Satori
Kakuichi Sonoko lleva una existencia rutinaria e insatisfecha al lado de su esposo Kotaro, un joven abogado de Osaka. Para paliar el tedio, decide acudir a un curso de pintura tradicional en una escuela femenina, y allí conocerá a Mitsuko, una hermosa y seductora estudiante de Bellas Artes con la que iniciará una tórrida relación amorosa. Muy pronto, la señora Kakuichi comenzará a ser víctima de las maquinaciones de Mitsuko y de su novio Watanuki, un individuo obsesivo e insidioso capaz de cualquier cosa por desposar a su joven amada. A partir de ese momento, los cuatro personajes se verán envueltos en un torbellino de engaños e intrigas que tendrá consecuencias nefastas.
El maestro Tanizaki vuelve a sorprendernos en la que probablemente sea su obra de ficción más lograda con una historia de erotismo y misterio que por momentos recuerda a las novelas de Patricia Highsmith o Vladimir Nabokov.
Las variaciones de Goldberg
Nancy Huston
Pinka editora
Publicada en 1981, esta primera novela de la escritora canadiense toma la estructura de la obra de Bach para narrar 32 monólogos interiores en los que se despliega un trepidante catálogo de experiencias humanas.
“Cumplo años a principios de julio, y no me gustan nada los cumpleaños. Treinta y nueve este año, al borde de la cifra fatal de los cuarenta. Cuando yo era chico, cuarenta y ochenta eran lo mismo. En cierto modo, es verdad, porque el tiempo pasa cada vez más rápido a medida que uno envejece. Treinta y nueve es tres veces trece; un número de la suerte multiplicado por uno de la mala suerte: me pregunto cuál será el resultado. Quizás un infarto”.
La escuela neolacaniana de Buenos Aires
Ricardo Strafacce
Blatt y Ríos
Un grupo de psicoanalistas decide fundar una asociación y con ella, un protocolo de atención a los pacientes basado en el maltrato: el “verdugueo”. Inspirado en profundas razones teóricas, lecturas y discusiones, el verdugueo asume diferentes modos. Cada analista desarrolla el suyo propio y en la asociación compiten por ver quién verduguea más o mejor a sus pacientes. Las formas del maltrato ascienden en número, calidad e inventiva.
A estos modos del maltrato está dedicada la novela, y al agasajo en el que analistas y pacientes, perversos y verdugueados, se encuentran en una casa del country Los Cuatreros, propiedad del líder de la asociación. Lo que sucede en ese agasajo es también materia novelística. Contada con gran capacidad narrativa, aguda y con mucho ritmo, La Escuela Neolacaniana de Buenos Aires muestra que Ricardo Strafacce, el gran biógrafo de Osvaldo Lamborghini (poeta, novelista y funambulesco practicante del psicoanálisis vernáculo), sigue siendo una máquina fabulosa de transfiguración de la escritura y de la más inagotable tradición contemporánea de la literatura argentina.
La manzana de Cézanne
D. H. Lawrence
Objetos encontrados
Si bien desde siempre la pintura había sido parte del mundo circundante de Lawrence, no será hasta entrado en sus 40 años cuando, casi por casualidad, se vuelva un modo más de su producción artística, literalmente, un objeto encontrado.
En estos tres textos, juntos por primera vez en castellano, el escritor inglés da testimonio de esta “irrupción”. Meses antes de su prematura muerte, Lawrence se revela por entero, están sus temas, sus obsesiones: la invectiva contra la moral victoriana que condenó al arte pictórico a una expresión de pura racionalidad, temerosa y sin cuerpo; la redención de la naturaleza, con la manzana de Cézanne como intercesora, resurrección del cuerpo y lo sensible; la denuncia del “cliché” como sombra que persigue a los pintores; la autobiografía, en el relato de su encuentro con las artes plásticas; la ironía, en su reivindicación de la pintura como arte decorativo y el proyecto de una “biblioteca” de cuadros.