Nueve preguntas a Tom Maver
Martes 06 de octubre de 2026
El autor de La orilla donde tiemblo (La pollera) responde nuestro clásico cuestionario.
1. ¿Cuál es el objeto más antiguo que conservás?
Un abrecartas de mi abuela que tiene forma de pequeña espada curva, de unos 15 centímetros y un mango precioso. Es como una cimitarra árabe, llena de pequeños detalles. Nunca lo usé para abrir una sola carta.
2. ¿Qué libro de otro autor produjo en vos el efecto que te gustaría producir en quienes te leen?
Los libros de Reinaldo Arenas (pienso en Celestino antes del alba o El mundo alucinante) me producen un efecto de risa negra, de humorada socarrona que me entristece, que me hace reír de cosas de las que no debería.
3. ¿Lo mejor y lo peor que te dio la literatura?
Lo mejor: diría dos cosas. Lo primero: un rumbo vital que viene de poder dar clases, es decir: hablar con gente de literatura, tener un espacio donde volcar el entusiasmo. Lo segundo: una ampliación de lo que es la vida. Era una cosa antes de conocer la literatura. Fue otra, más grande, cuando empecé a leer y después, cuando empecé a escribir.
Lo peor: algunos amigos con los que dejé de hablar.
4. ¿Cuál es el libro que más regalaste y por qué?
Suelo regalar libros de literatura argentina. Y creo que el que más regalé es Agosto de Romina Paula porque es precioso.
5. ¿Como qué disco suena la música funcional de tu cabeza?
Mezzanine de Massive Attack.
6. ¿Cuál fue el color más hermoso que viste en tu vida y dónde aparecía?
Uno de los colores más hermosos lo descubrí hace relativamente poco. Y fue en un lugar cargado de misterio y necesidad y amor: los ojos de mi perrita Fuji.
7. ¿Con qué escritor o escritora que ya no pisa el mundo de los vivos quisieras tomar un taller literario?
Me encantaría tomar un taller literario y unos buenos vinos con Rabelais.
8. Un libro que hayas prestado y no te devolvieron.
Nunca me devolvieron La maravillosa vida breve de Óscar Wao de Junot Díaz.
9. ¿Cómo ordenás tu biblioteca? ¿Nos mandás una foto?
Una vez nos tocaron a todos el timbre en el edificio donde vivía para que bajáramos inmediatamente a planta baja porque había un principio de incendio. Yo pensé en mis libros. Desde entonces siempre tengo dos estantes reservados para esos libros importantes que debería llevarme en caso de emergencia. Es un poco idiota. Pero me representa.