Poesía

La noche americana: tres poemas de María Negroni

Editorial Gog & Magog acaba de publicar un libro que reúne los poemas que la autora de El corazón del daño dedicó al cine negro.



Por María Negroni.






Por años tuve el privilegio de ver todas las retrospectivas de cine negro que organizaba la cinemateca del Film Forum de Nueva York. Nada me seducía tanto como la fotografía de esas películas, sus planos torcidos, sus personajes adorables y ruines, sus antros del mal donde las corruptelas del poder se revelan como el principal maleante. Pero, sobre todo, lo que me deslumbraba eran los duelos verbales, la jerga urbana, las insinuaciones procaces que acababan imprimiendo en la pantalla una serie de palabras sucias, algo así como una serie (de la) B: booze (alcohol), blondes (rubias), blood (sangre), bullets (balas).Estos poemas, que escribí entonces, parten de esa obsesión: se alinean con la figura de los galanes recios y las rubias glaciales —no inmunes al goteo erótico de la sensualidad— para oponerse a la pulcritud y las buenas costumbres que reclaman siempre las fuerzas del orden. Vistos desde hoy, se agradece también la ausencia de lo “políticamente correcto”, ese invento puritano para edulcorar el salvajismo de los prejuicios sociales. Bienvenidos a los negros saltos de un corazón de cemento. 










La noche americana 




A black pool opened up at my feet.


I dived in. It had no bottom.


—Un charco negro se abrió a mis pies.


Caí. No tenía fondo



la noche es una casa


para perder la casa


        algo así


        como una izquierda erótica


primero ardiente      después glacial



o bien nada viene


y después está



el corazón lisiado


la brusca sangre



asíntote diríase



cuanto más cerca


más lejos



mejor hubiera sido


aclimatarse


         a las diáfanas


                  confusiones del amor



en la jungla de asfalto


los pájaros


        estudian lo imposible



la noche tiene


mil ojos


y un ojo











—All females are the same


with their faces washed.



—Todas las hembras son iguales


sin maquillaje.



la pasión es un triángulo


y una cuestión de estilo



y ella


apenas una cosa


en un Cadillac descapotado



héroe llega


astuto como agujero


a través de nada


dice algo


sobre el perímetro del miedo


y después le enseña el cuerpo


legislativo del deseo



cada beso


en el orden causado



cada caricia una frase


testamentaria



héroe piensa


         this kind of girl is poison


todas son venenosas


tarde o temprano



en el dancing


de las jaulas de oro


todas las armas cargadas



y que Dios nos ayude


en los días de lluvia









Off my back, chick, I’m tired.


—Fuera, nena, estoy cansado.



el asesino


como el artista


dijo el agente de la Sección Homicidios


se oculta en la falta


de emoción



detrás del frío


        tira los cadáveres


y así construye una casa


para la verdad



no es fácil


descubrir las huellas



y menos


en la ciudad absoluta


llena de arañas fatales


donde los sueños circulan


de un muerto a otro



no hay que darle más vueltas


dijo el sabueso



First is first


and second is nowhere



si una rubia se queja


desde la cama


hay que ponerse grosero



       no vaya a ser que confunda


un sentimiento con otro


que tampoco existe

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