Los imprescindibles de David Foster Wallace

Una lista de diez
Lunes 08 de mayo de 2017
“Cada día tengo que llevar a cabo más elecciones acerca de qué es bueno, importante o divertido, y luego tengo que vivir con la pérdida de todas las demás opciones que esas elecciones descartan.”
"El problema empezó, creo, cuando vino el deseo de querer ser un escritor y obtener atención, y la obtuve. Todo llegó tan rápido, y me di cuenta que no me hacía feliz en lo más mínimo. ¿Para qué estoy escribiendo? ¿Qué sentido tiene todo esto? No creo que sea sustancialmente distinto a alguien que quiere ser un contador exitoso y lo consigue a los cincuenta y cae en una depresión. 'La sortija que estaba buscando no lo soluciona todo'. Pare de mí quiere atención y respeto, pero la verdad es que no hace mucho la diferencia porque aprendí a mis veintes que eso no cambia nada, y que más allá de la razón por la cual te presten atención nunca va a ser aquella por la que uno piensa es importante", decía el autor de La broma infinita, después de escribirla, en una entrevista televisiva.
Entre todos los libros que dejó en su corta vida (por mencionar un par: Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, Entrevistas breves con hombres repulsivos, La niña del pelo raro o Hablemos de langostas) dejó una lista de lectura contundente que aquí compartimos, tomada de OpenCulture.
- Cartas del diablo a su sobrino, de C. S. Lewis
- La danza de la muerte, de Stephen King
- El dragón rojo, de Thomas Harris
- La delgada línea roja, de James Jones
- Miedo a volar, de Erica Jong
- El silencio de los corderos, de Thomas Harris
- Forastero en tierra extraña, de Robert A. Heinlein
- Fuzz, de Ed McBain
- Alligator, de Shelley Katz
- La suma de todos los miedos, de Tom Clancy