Nueve preguntas a Paula Brecciaroli
Cuestionario fijo
Martes 19 de noviembre de 2019
Es co-editora en Editorial Conejos, integrante de La Coop y psicóloga. Publicó las novelas Otaku, por Paisanita Editora y Brasil, por Editorial Conejos, entre otros. Nació en Buenos Aires, en 1976.
1.-¿Cuál es el objeto más antiguo que conservás?
Quizás no sea el más antiguo, pero fue de mis primeros tesoros. Mi abuelo hacía demoliciones y pocas veces me dejaban acompañarlo porque “no era lugar para nenas”. A veces, rompíamos la prohibición, y me dejaba merodear por esas casas vacías. Yo iba directo a las habitaciones para hurgar los placares. En una casa encontré un libro que no podía leer, pero que por las figuras se trataba de un libro infantil para aprender a dibujar. Todavía conservo ese libro en alemán.
2. ¿Qué libro de otro autor produjo en vos el efecto que te gustaría producir en quienes te leen?
Que alguien frene la lectura para reírse o para exclamar en voz alta: qué hija de puta es lo que más deseo que le ocurra a mis textos. Me recuerdo leyendo así “La conjura de los necios” de Toole, “Bajo este sol tremendo” de Busqued o “Veneno” de Bermani.
3. ¿Lo mejor y lo peor que te dio la literatura?
La literatura me da amigos, me da excusas para evadirme de la realidad, me hace confiar en que el mundo es un lugar menos horrible. Lo peor: las ojeras y las pocas horas de sueño. Aunque tampoco creo que sean culpa de la literatura.
4. ¿Cuál es el libro que más regalaste y por qué?
“La conquista de lo inútil” de Herzog y las ediciones de Sbarra que incluyen el texto de “Los pterodáctilos” son mis regalos favoritos. Soy capaz de releerlos de manera compulsiva. Creo en la belleza del lenguaje de ambos de un modo dogmático. No puedo discutirlos.
5. ¿Como qué disco suena la música funcional de tu cabeza?
Supongo que como algún disco de Fangoria. Tecnopop dramático, exagerado, bailable y teatral.
6. ¿Cuál fue el color más hermoso que viste en tu vida y dónde aparecía?
Nunca voy olvidarme cuando vi la tierra colorada en mi primer viaje en micro que hice a Misiones. La vibración del verde selvático contra el rojo de la tierra me produce una emoción arcaica que se repite cada vez que vuelvo a las tierras guaraníes.
7. ¿Con qué escritor o escritora que ya no pisa el mundo de los vivos quisieras tomar un taller literario?
Con Agota Kristof, con Levrero, con Onetti, con Fogwill. Creo que aprender con ellos hubiera sido como aprender a boxear. No descarto las artes marciales.
8. Un libro que hayas prestado y no te devolvieron.
Mi memoria es tan mala que sería imposible rastrear a los morosos. Intuyo que “La Internacional Argentina” de Copi alguna vez se fue y nunca volvió. Pero no sé con quién.
9. ¿Cómo ordenás tu biblioteca? ¿Nos mandás una foto?
Ahora está completamente desarmada. Pero hasta hace unos meses tenía los libros ordenados por color. Es probable que me olvide el título de un libro o el autor, pero tengo una memoria imbatible para los colores de los lomos. Cuando busco alguno pienso: el amarillito ese o el que era gordo y celeste. Es probable que repita la obsesión en el nuevo orden.
