Nueve preguntas

Nueve preguntas a Tomás Balmaceda

El filósofo y periodista investiga y escribe sobre cómo la tecnología está reconfigurando la vida cotidiana, la cultura y la educación.

1. ¿Cuál es el objeto más antiguo que conservás?

No tengo nada en mi casa que sea más viejo que yo. Conservo algo que tiene tantos años como yo, 45. Un telegrama que mi abuelo Luis le envió a mi tío Oscar, que vivía en La Plata en ese entonces, cuando nací. Dice: “Sos tío. Varón. Luis”. Es la simplicidad y eficacia en las palabras que aspiro tener.

2. ¿Qué libro de otro autor produjo en vos el efecto que te gustaría producir en quienes te leen?

Con el tiempo encontré que tengo muchas diferencias conceptuales con sus análisis pero el libro que primero me acercó a la filosofía es un manual de Adolfo Carpio, de tapa roja, que estaba en todas las librerías pero que compré usado en la feria de Plaza Italia. “Principios de filosofía: una introducción a su problemática” me introdujo a un mundo del que aún no salí. Ojalá alguno de mis libros tenga el impacto que tuvo alguno de sus párrafos en mí.

3. ¿Lo mejor y lo peor que te dio la literatura?

Siempre me costó la ficción y me sentí mucho más cómodo leyendo ensayos. Lo mejor de la ficción es ser refugio en momentos en los que la realidad me resultó inhabitable o yo no quería ser parte de ella. Me pasó en la adolescencia, y de algún modo, en el año que acaba de terminar. A la vez, eso puede ser lo peor: la ficción es una forma elegante de posponer la vida real. Con el ensayo también lo mejor y lo peor se tocan: vivimos en un mundo acelerado y las ideas escritas piden lentitud, fricción, cansancio y (por qué no) cierta melancolía.

4. ¿Cuál es el libro que más regalaste y por qué?

Kryptonita”, de Leo Oyola. Creo que lo regalé más de 15 veces y nunca defrauda: es una historia sorprendente, ágil y muy nuestra, que funciona tanto para aquellos que leen mucho como para quienes no tienen tan entrenado el músculo de la lectura.

5. ¿Como qué disco suena la música funcional de tu cabeza?

Lo descubrí hace dos años cuando me topé con la historia del city pop japonés. Es un género que nació entre los años setenta y ochenta, cuando las grandes ciudades se expandían y la vida urbana empezaba a tener su propio ritmo. Es un pop sofisticado, muy influido por el rock, el soul y el funk norteamericano, pero pasado por un filtro japonés: melodías pulidas, arreglos cuidados, clima elegante. Algo muy similar a eso suena cuando estoy manejando de noche, caminando sin apuro y ordenando ideas.

6. ¿Cuál fue el color más hermoso que viste en tu vida y dónde aparecía?

Aquí voy a ser hiperespecífico pero los que tienen más de 40 lo recordarán. El color más hermoso que vi en mi vida no salió de un paisaje natural ni de una pintura sino de la pantalla de TV: es el violeta metalizado del traje y la motocicleta de Batichica interpretada por Yvonne Craig en la serie Batman de los años sesenta. En ese programa televisivo pop, que hoy podríamos decir que era un artefacto de estética camp pero yo lo consumí con algo apasionante, el personaje vestía un traje ajustado de un violeta intenso con detalles amarillos y andaba en una motocicleta del mismo tono vibrante.

7. ¿Con qué escritor o escritora que ya no pisa el mundo de los vivos quisieras tomar un taller literario?

Me encantaría tomar un taller literario con Clarice Lispector. No para aprender técnicas ni estructuras narrativas, sino más bien para desaprender. Para que me obligue a dejar las fórmulas seguras a las que siempre recurro y para escribir desde un lugar incómodo en el que el lenguaje no explica sino que tantea. Creo que leer a Lispector es toparse con algo que todavía no tiene forma definitiva y nunca lo será.

8. Un libro que hayas prestado y no te devolvieron.

En 2012 le presté a un proyecto de novio “Let’s Talk About Love: A Journey to the End of Taste”, de Carl Wilson. Las cosas no terminaron bien, en buena medida por culpa mía, y el libro nunca volvió. No es un gran drama, pero lo extraño. No solo por el libro en sí sino porque tenía subrayados, marcas, conversaciones pendientes. Soy de los que cree que hay libros que uno presta sabiendo que quizás no regresen. Ese fue uno de ellos. Y aún así, cada tanto lo sigo buscando en la biblioteca, como si pudiera reaparecer.

9. ¿Cómo ordenás tu biblioteca? ¿Nos mandás una foto?

Trato de mantener pocos libros en casa por temas de espacio y sólo conservo tres categorías: libros que necesito para trabajar, libros de amigos o que tienen un valor sentimental y libros que escribí. Así están ordenados. El resto los regalo, quienes son amigos saben que en casa hay una biblioteca específica de la que se pueden llevar lo que quieran. También dejo muchos en la plaza Almagro, en donde hay un espacio para que circulen.


Artículos relacionados

Nueve preguntas a Ana Fornaro

La escritora y periodista uruguaya acaba de publicar Instrucciones para las ruinas (Cerro Amarillo Ediciones).

Nueve preguntas a Laura Sbdar

La narradora, dramaturga y directora teatral nacida en 1990 acaba de recibir el Premio Internacional de Literatura Aura Estrada.

Nueve preguntas a Federico Levín

El autor de Escribir un vino (Fiordo) responde nuestro clásico cuestionario.

Nueve preguntas a Laura Petrecca

La poeta acaba de publicar Piedras (Paripé) y con esa excusa le enviamos nuestro clásico cuestionario.

Nueve preguntas a Pol Guasch

El escritor nacido en Tarragona es autor, entre otros, de Napalm en el corazón (Premio Llibres Anagrama de Novela 2021). 


 
Nueve preguntas a Phoebe Hadjimarkos Clarke

La poeta, narradora y traductora francesa, ganadora del Prix du Livre Inter, acaba de publicar su primer libro en Argentina: Aliène, por Cía. Naviera Ilimitada.  

×
Aceptar
×
Seguir comprando
Ver carrito
0 item(s) agregado tu carrito
×
MUTMA
Seguir comprando
Checkout
×
Se va a agregar 1 ítem a tu carrito
¿Es para un colectivo?
No
Aceptar